viernes, 18 de enero de 2013

REACCIONEMOS


No quisiera que me acusasen de tremendista, pero es abrir un periódico, (o informarse por cualquier otro medio) y constatar que todo se está viniendo abajo. Se suceden los gobiernos corruptos, las “oposiciones” ineficaces, casi “dimitidas” de su función y, además, también corruptas. Es “TODO” un juego repugnante,  en que dos partidos supuestamente antagónicos se van sucediendo ordenadamente en el poder, manteniendo una ficción de alternancia democrática, y haciendo efectiva la famosa frase de Lampedusa en “El Gatopardo”, “Es necesario que todo cambie para que todo siga igual”.
En el  llamado “caso Bárcenas”, quintaesencia de un “logrero”  que, a base de prometer beneficios públicos a empresas privadas, consigue  para su partido, y de paso, para sí mismo,  tremendos beneficios (22 millones de euros, que se sepa, no son una “propinilla”, precisamente) y, que cuando, gracias a la prensa –y a las disputas internas del partido-  se descubra el “pastel”, la reacción de la supuesta oposición sea de una sospechosa tibieza, no conduce precisamente a que miremos con mejores ojos el juego político en nuestro maltratado país.

Depende de nosotros mismos, eso sí, cambiar esta situación: ¿cómo?, muy sencillo: no votando al partido único. Hay otras opciones, desde UPyD, hasta EHBildu, pasando por IU, o el nuevo Partido X. Abstenerse o votar en blanco es, por supuesto, legítimo, pero del todo ineficaz: es dimitir del pequeñísimo resquicio que esta llamada democracia nos deja para cambiar la realidad.

Por eso, en las próximas elecciones, votemos, pero en ningún caso al PPPPSOE. A quién nos sintamos más cercanos, votemos “a la contra”, para “tocar los cojones”, incluso, pero nunca al duopolio que nos ha llevado a la ruina. Votemos a quién sea, pero nunca a los “muchachos de las barbas” (Rajoy y Rubalcaba) que han dejado a España como está, y ni siquiera piensan pedir perdón.