martes, 31 de mayo de 2011

OTRO DRY MARTINI, POR FAVOR

 
Aunque esa mezcla perfecta de vermouth, ginebra y hielo (con unas imprescindibles gotas de angostura, que no se nos olviden nunca) mas su imprescindible aceituna, convenientemente mezclado y agitado es un cóctel delicioso, los dry a los que me refiero son los del movimiento Democracia Real Ya, que han conseguido movilizar a miles de jóvenes (y no tan jóvenes) para tomar las plazas de España, en un movimiento que ha conseguido despertar a la adormecida sociedad española, sembrando esperanzas por doquier.




Así que, desde este modesto rincón de la bloggosfera yo también pido:

                                       
                                   “Otro Dry Martini, por favor”



Porque nuestra sociedad necesita una auténtica borrachera de “Dry Martinis”, y “que nos quiten lo bailao”.

8 comentarios:

ivaxavi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ivaxavi dijo...

Marchandooooo! Otro DRY para mí!

koolauleproso dijo...

Yo, incluso, estoy disouesto a agarrar una buena "kurda", que el "DRY" está muy bien

Luisa dijo...

Estaría muy bien que se formara un partido político que se llamara Dry Martini, bueno si se le llama 15M, también estaría bien, mirándolo con lupa claro, porque en cuanto alcanzan un cargo empiezan a retratarse.
Porque sera que la gente confunde a los partidos políticos con el fútbol...o es el Barcelona o es el Madrid...que manía.

koolauleproso dijo...

Pues yo no estoy seguro, ya ves, que el mejor fin de este movimiento sea convertirse en otro partido político. Los partidos políticos, que hay muchos, están siempre relacionados con el poder, con cómo conseguirlo y cómo mantenerlo. Yo no tengo ni idea cómo acabará esto. Como en todo, dudo. Sólo se que, de momento, este "movimiento DRY" me ilusiona.

Luisa dijo...

Tienes razón, lo mejor no es que pasara a ser un partido político, son las ganas de que cambie el perfil político que tenemos.

marga dijo...

Pues otro para mí, ¿no?, jeje

Saludos.

koolauleproso dijo...

Bienvenida a la "leprosería", Marga. Ahora, con retraso, me paso por tu blog