viernes, 12 de octubre de 2012

¡MALLORCA, 20 AÑOS!


Hoy se cumplen 20 años de mi llegada a Mallorca. Pensaba que me iba a instalar allí permanentemente. A ser un mallorquín de adopción y, sin embargo, sólo permanecí en la isla 4 meses, que a punto estuvieron de ser los últimos de mi vida.

Llegué a Mallorca un 12 de octubre 1992. Lo recuerdo bien, porque era el cumpleaños de mi ex – cuñado, el personaje de la familia de mi ex – mujer con el que siempre me llevé mejor. Juanjo trabajaba, a la sazón, de camarero en Magalluf, a unos 10 o 15 km. de Palma. Aún recuerdo la “cogorza” que nos pillamos en su pequeño apartamento para festejar mi llegada y celebrar su aniversario. Lo preocupado que estaba yo por la previsible “resaca” que sufriría al día siguiente, en que tenía que tomar posesión de mi plaza Auxiliar de Clasificación y Reparto (en moto) del servicio de Correos en Palma.

Al día siguiente, con cierta resaca (aunque, afortunadamente tolerable) unos amigos de Juanjo (me acuerdo sobre todo de la chica  -esas extrañas casualidades-, Belén, que había sido compañera mía en el MRA (1), en los locos tiempos de mi adolescencia revolucionaria, y su pareja por aquel entonces, cuyo nombre -20 años son muchos- ya he olvidado) nos acompañaron en coche hasta Palma.
 

En Gijón quedaba M. Ella. La Mujer. Cómo la deseaba. No me quitaba de la cabeza aquellas carnes morenas y abundantes de las que en breve, tras superar el estúpido trámite del matrimonio civil que mis ex – suegros, ("yo, en mi casa, putas no quiero") y mi carácter acomodaticio (“pa qué discutir”) nos habían impuesto,  esperaba gozar permanentemente. Porque hasta ese trámite maldito sólo lo habíamos podido hacer “clandestinamente”. En hoteles. En tiendas de campaña en plena tormenta (con qué ansiedad nos abrazábamos desesperados a la vez que la lluvia y el viento ponían en peligro la misma integridad de la tienda de campaña, cómo le resbalaban las lágrimas por el rostro ya no sabía si por el placer del orgasmo o el sobresalto de la estampida de un trueno, o por la superposición de ambas cosas). Metiéndonos mano en reservados de bares envueltos en alcohol. Perdiéndonos en una noche de alcohol y confusión y festejando nuestro rencuentro con sexo urgente y desesperado en un ascensor. Arriba. Abajo. “¿Qué pensará la gente de este ajetreo? ¿Qué importa, tonto? Te quiero. Y yo a ti….” O mucho antes,  mis dedos índice y corazón desvirgándola afanosos bajo el escrutinio de un gigantesca reproducción del cartel con el perfil de Marlon Brando en “El Padrino”.
Ahora, en Mallorca, yo esperaba que, bendecidos por el estúpido matrimonio, nuestra pasión dejase de ser clandestina. ¡Qué idiotez!

Porque justo 4 meses después todo se vendría abajo. El 12 de febrero siguiente, al regresar de mi jornada de reparto diario en el popular barrio de La Vileta, en las afueras de Palma de Mallorca, deduzco (no me puedo acorda a ciencia ciertar de nada, bien que lo siento) que al entrar en nuestro minúsculo apartamento en los aledaños del Paseo Marítimo (carrer Furió, Nº 10) me la encontré en la cama, apenas vestida con sus bata japonesa. Por una vez, el glorioso espectáculo de su semidesnudez, no me excitó. Permanecía inerte. No respondía a mis requerimientos. Dándome cuenta de la situación, intenté llamar a un médico, a una ambulancia. A quién fuese. Sentí que me flaqueaban las piernas y una nube negra me engullía. No me acuerdo de más.
Esos cuatro meses, no obstante, sirvieron para que me enamorase de esa tierra, de sus gentes, abiertas, tolerantes. "Fenicios" en el mejor sentido que a la palabra pueda dársele. De la belleza de sus mujeres morenas a lo María del Mar Bonet. Hasta el sonido de ese catalán un tanto "masticado" que ellos llaman mallorquín, acabó por encantarme. Si hasta bailamos (bueno, yo hacía lo que podía) al son de las letras melosas y anticuadas de Bonet de Sampedro en una multitudinaria verbena en el Borne en la noche de San Sebastián (patrón de Palma) sospecho que muy poco antes del accidente.

Mi siguiente recuerdo, la habitación 331 de un hospital gijonés. En una cama yo.  En la otra, M. Miradas cómplices. Traqueotomías. Silencios forzosos, pues. Sin embargo, recuperamos la voz. Yo, antes que ella. Volvimos a nacer. Cuando pudimos hablar, decíamos tonterías. Yo, empeñado en tener 18 años (total, sólo me quitaba 10). Ella, en devorar todo lo que se le pusiera por delante. ¡Hambre…! ¡Comer….!

M. devorando su propia ropa. Yo, por emularla, comía flores de los jardines. En el fondo, queríamos devorarnos el uno al otro. Cuando nos retiraron las traqueotomías, empezamos por intercambiar nuestros deseos. Sin tocarnos el uno al otro, nos estimulábamos y disfrutábamos. Un festín. Celebrábamos seguir vivos. Un milagro.


Pero cuando, al fin, salimos del hospital, un año después, la cruda realidad se impuso. Cada uno por su lado. A nuestro alrededor, se movían demasiadas cosas (algunas bastante sucias).
Lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible.

(1).- Ver entrada del 23 de febrero de 2011, Mi 23 F

sábado, 6 de octubre de 2012

LA MANIFESTACIÓN (PROCESIÓN DE INVÁLIDOS)


Pues sí, hartos de promesas incumplidas, de las astronómicas deudas de todas las administraciones con nuestro colectivo, de que los políticos de todos los colores sólo se acuerden de nosotros en campaña electoral (en las elecciones autonómicas anticipadas del año pasado pasaron por la residencia donde vivo todos los líderes de los partidos que se presentaban  -¡si incluso la ministra de Sanidad, Fátima Báñez nos hizo un hueco en su “apretadísima agenda”, visitando el Centro de Atención Integral de COCEMFE en Gijón, donde resido!- para  inmediatamente olvidarse de las promesas con las que nos habían abrumado, y mandarnos literalmente a “hacer gárgaras” cuando les reclamamos el dinero que se les adeuda a nuestras asociaciones, y que es indispensable, incluso, para la  supervivencia de las mismas, una procesión de inválidos de todo tipo (físicos, psíquicos, acondropláxicos), una procesión de discapacitados siniestramente enlutados (para signicar las negras perspectivas de nuestro colectivo, nuestro aspecto parecía extraído del mejor Buñuel) tomamos el pasado miércoles 3 de octubre las calles del centro de Oviedo, bajo los lemas de “No a los recortes”, “Recortar en discapacidad es recortar en dignidad” e, incluso, un ingenioso “A la niña de Rajoy, mi silla le doy”.

Sé que sólo somos otro de los colectivos damnificados por esta llamada crisis (“No es una crisis, es una estafa”, se corea habitualmente en otras manifestaciones), pero mi colectivo (por razones obvias, el más débil de un entramado social brutalmente golpeado) necesita el apoyo del resto de la sociedad. Aunque sólo sea porque nadie está libre de acabar incluido en él, no nos condenen a la exclusión absoluta. Hagan un esfuerzo. Nadie está libre del accidente y la enfermedad.

Las especies pueden  actuar de dos maneras ante los miembros más débiles de si mismas. O los ayudan solidariamente, o los eliminan. Por el bien de todos esperemos, que, en esta ocasión, no se opte por este darwinismo extremo.
Y aquí estoy yo. Hacía sol, me tuve que poner las gafas, y mi aspecto acabó por resultar siniestro. ¡Me recuerdo a Ynestrillas!. A mi lado, con chaqueta roja que discordaba del luto general, mi compañero Fausto (al que, todavia no se por qué, se le conoce como "Harry").

sábado, 22 de septiembre de 2012

ESA MALDITA INDECISIÓN


Cuando, por fin, la encontré, las palabras me abandonaron. Había ensayado tantos discursos, tantas torpes declaraciones de amor (que ahora, de repente, me parecían ridículas, inapropiadas…).

Y, sin embargo, cuando el momento tan deseado llegó, y me vi enfrentado a aquella apabullante belleza morena, pelo muy corto, gafas que velaban un tanto la mirada miope de sus grandes ojos negros , labios carnosos y húmedos, las palabras que tantas veces me había repetido, escaparon como alma que lleva el diablo, y no fui capaz a decir nada. Ella me lanzó una sonrisa asesina. Y no pudiendo ocultar su decepción se marchó sin besarme. Y así, sin diminutivos cariñosos, se fue.

Ya no había marcha atrás.

 

 

 

jueves, 13 de septiembre de 2012

LETARGO


Se oye un rítmico puff-puff de fantasmas paridos. Y me duelen las muelas. Obsesivamente repaso con la punta de la lengua una caries en ellas, hasta que el roce deja paso al dolor. Estiro el cuello, como para espantar el malestar. La boca me sabe a hiel, los labios resecos.

 

Y sólo el recuerdo de un pezón apenas sujetado por mis dientes (que no osan morder) ilumina esta tarde de letargo gris..

sábado, 8 de septiembre de 2012

INCONGRUENCIA


La de los nuevos gestores de RTVE, que van a devolver a la parrilla de la televisión pública a los toros. Nada tengo yo contra la tauromaquia, pero sea cual sea mi opinión sobre los toros, la fiesta, por definición, es un espectáculo cruel y sangriento (tómese esta aseveración como meramente descriptiva, en absoluto peyorativa). Por lo tanto su encaje en el protegidísimo horario infantil se me antoja imposible (lo mismo que el de la pornografía, contra la que tampoco tengo nada, aunque supongo que la nueva dirección de RTVE no barajará emitir películas porno a las 5 de la tarde, lo que sería ciertamente original y heterodoxo).

sábado, 1 de septiembre de 2012

LA BATA "JAPONESA"


 

Cubría su desnudez con una bata negra con motivos “japoneses”. Estábamos en su casa (bueno, en casa de sus padres). En el escote de la bata afloraban unos pechos largos (o esa era la impresión  que me daban, quizás por estar libres del sujetador y haber ingerido yo, aquella tarde, una generosa ración de alcohol).

Retozábamos por la casa de sofá en sofá, acariciándonos, besándonos, las lenguas ávidas del cuerpo del otro, ella cabalgando sobre mis rodillas, yo buscando su sexo con mis labios, con mis dientes, sin dedos suficientes en mis manos nerviosas para tanto manjar, persiguiendo como dos desesperados el orgasmo liberador. Metíamos, sacábamos. Pugnábamos enloquecidos buscando el placer. No lo acabábamos de encontrar. Entonces, insistíamos. Y en esa desaforada lucha se sustanciaba nuestro placer.
Y entonces, ella desapareció de mi vida. Y eso me empujó a, cual abeja (del orden de los zánganos, habría que decir) picotear de flor en flor, de cama en cama, en busca de un néctar que ya nunca volvería a disfrutar

sábado, 16 de junio de 2012

NACIDO EL DIA DE LEOPOLD BLOOM

                             Leopold Bloom´s day en Dublin




Hoy cumplo 47 años. Sí, hoy, el día en que, supuestamente, Leopold Bloom, peregrinaba cual nuevo Ulises por las calles, bares y prostíbulos de Dublín, en la genial novela de James Joyce que, lo confieso, no he podido acabar, a pesar de haberlo intentado en varias ocasiones. ¡Qué vergüenza!

Pero la auténtica protagonista de Ulises de Joyce es Molly Bloom, esa Penélope que, en vez de esperar  a su Odiseo tejiendo y destejiendo la tela, reivindica su propia  y riquísima feminidad, tiene amantes, goza de una sexualidad libérrima, pero en su celebérrimo (y larguísimo) monologo interior con el que Joyce culmina su obra deja entrever que, aun así, con todas sus contradicciones y dudas, sus idas y venidas, se queda con Leopold (o, más exactamente, que aunque Molly tiene multitud de amantes, y Leopold es un personaje antipático y mediocre, algo fortísimo –la costumbre, la fatalidad,el hijo perdido, cierto conformismo ¿por qué no?…- les une y seguirá uniendo).

Pues eso, aunque yo nací bajo el signo de Leopold Bloom,  me hubiese gustado más nacer bajo el de la estupenda Molly, por supuesto (aunque en el fondo esto sea una estupidez: un hombre nunca podrá acogerse a una "advocación" tan innegablemente femenina como la de Molly Bloom -que como diría mi amigo Horrach (http://horrach.blogspot.com) se caracteriza por corresponderse con el principio exclusivamente femenino de lo ctónico, de lo primigenio y aún no escindido-).

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martes, 12 de junio de 2012

EL ENCUENTRO CASUAL




La vi, primero a lo lejos. Al fondo del sanatorio. Quizás saliendo del gimnasio. Luego se acercó. Y sí, era ella. Caminaba ayudándose de un bastón. Le daba un aire elegante. Se había cortado el pelo. Como cuando nos casamos. Estaba guapa.

La tremenda cicatriz de una traqueotomía un tanto chapucera. La mía, sin embargo no dejó casi ni rastro. Sin embargo ella camina y yo estoy en silla de ruedas.

La hipocresía de la madre (mi ex – suegra).  “Qué tal estáis”. “Cómo por aquí”, como si ella no hubiese hecho nada, como quién se encuentra con un familiar lejano o un conocido que hace mucho que no ve.

La extraña docilidad de M. Me apetecía besarla allí mismo, no obstante. Si hubiésemos estado solos (o, al menos, libres del inmisericorde escrutinio de la madre, esa “bruja”…)

O no, que conozco mi nula capacidad de decisión, y capaz hubiese sido de sumirme en un absoluto mutismo (aderezado, eso sí, por alguna sonrisa pretendidamente cómplice) y dejado, una vez más, pasar la ocasión.

Ya en la “resi” se había hecho un hueco en mi mente. Desabrochaba con cuidado los botones dorados (un dorado envejecido, herrumbroso y en absoluto deslumbrante) de su blusa blanca y hundía ni cabeza entre sus pechos grandes (que a ella la acomplejaban un tanto, pero que a mi me la ponían dura al instante cuando descubría que no llevaba sujetador) y mordisqueaba, lamía, succionaba y sopesaba hasta que sus gemidos se superponían a los míos y se confundían con las entrecortadas palabras que preludian (o más bien conforman) el sexo

martes, 1 de mayo de 2012

SUSANA


Susana Roza en la actualidad: luminosa, no me digais que no

Ilumina mis mañanas nada más despertar. No es una belleza “al uso”. Quizás por eso me atrae tanto.

La conocí fugazmente en persona hace muchísimos años. Nos cruzamos una mañana en Oviedo a finales de los 80. Susana Roza era la bisoña sucesora de Ángeles Caso al frente de “Panorama Regional”, el informativo diario de RTVE en Asturias. Me impresionó su estatura (sobre 1 80), pero, en aquellos tiempos no tenía buen concepto de ella. Periodista primeriza, todavía balbuceante en ocasiones, era triste compararla con sus predecesoras, la escritora y divulgadora María Teresa Álvarez (la actual condesa de Latores, de resultas de su matrimonio con Sabino Fernández Campo) y, sobre todo, Ángeles Caso, que, además, sabía era “colega” mía  (se licenció en la misma facultad de Historia del Arte que yo, unos años antes). Susana, en sus inicios, aparecía como una presentadora balbuceante y torpe (“prubina, no da pa más”) solía decir mi madre mientras negaba con su cabeceo frente al televisor. Cuando me la crucé una mañana en Oviedo, camino yo de El Cristo, yendo o volviendo de la facultad,  me pareció desproporcionadamente alta (“vaya espingarda” comenté despreciativamente con mi madre). No sabía yo cuánto me iban a acabar gustando las mujeres grandes (todavía no había tenido suficiente contacto con Fellini). En aquellos tiempos lucía una media melena que no la favorecía demasiado (no resaltaba en absoluto sus facciones un tanto duras, contundentes ni sus ojos luminosos).

Luego yo tiré mi vida por la borda (me casé, no imitéis mi error, por favor, sufrí mi accidente, me convertí en un inválido, paralítico, o como lo queráis llamar), mientras ella se iba a EE.UU, trabajaba en la CNN, y volvía a España, con mucha más experiencia y “tablas” y se cortaba el pelo convirtiéndose en la fascinante mujer que es ahora (1), excelente presentadora, brillante en su locución, inteligente periodista, segura de sí misma y  dotada de una hermosa voz. Vamos que el “patito feo” se nos ha convirtió en cisne.

Sirva esta entrada, publicada en la víspera de Día Internacional de la Libertad de Prensa, y que loa a una periodista de RTVE, para homenajear a la prensa libre, y solidarizarme con los compañeros de esta mujer, y esperar que los gobiernos de turno mantengan sus manos lejos de la tv pública como en los últimos años.




                      A finales de los años 80, cuando la conocí (la "espingarda")



(1).- Me fascinan las mujeres con el pelo cuanto más corto mejor. Es un gusto personal, casi desde que tengo recuerdo. Tratar de explicarlo sería estúpido. Es así, y punto.

viernes, 6 de abril de 2012

ARTEMISIA


Judith (Artemisia) y Holofernes (Agostino Tassi)


Pintora barroca excepcional, mujer orgullosa y consciente del dominio de su oficio, Artemisia Gentilleschi, supone un hito en la Historia de Arte. Hija de Orazio Gentilleschi, un pintor menor del círculo de Caravaggio, Artemisia, marcada por la violación sufrida por el que debía haber sido su maestro de perspectiva, Agostino Tassi, y por la reacción al respecto de la hipócrita sociedad de la época (tuvo que someterse a la tortura para demostrar la veracidad de sus acusaciones ante el Santo Oficio) plasma en esta impresionante “Judith y Holofernes” su propia, y terrible experiencia (1). Así, reconocemos sin mayor dificultad que el modelo para la cabeza de Holofernes no es otro que el propio violador Tassi y en la sanguinaria Judith un autorretrato de la propia Artemisia ejecutando su venganza. Artemisia reincide en los temas con los que se siente más identificada (así, a lo largo de su vida, realizará varias versiones tanto de “Judith y Holofernes” como de “Susana y los viejos”).

Ser hija de un pintor le facilitó el acceso al oficio, y permitió que, pese a su condición de mujer, pudiese desarrollar una carrera pictórica (algo impensable para las mujeres de su época). Y es que Orazio reconoció pronto el talento de su hija (muy superior al suyo) y tenemos que agradecerle que además lo fomentase (algo, que tratándose de una mujer, no era nada habitual en la época). Sea como fuese, Artemisia se convirtió en una de los más brillantes seguidores del gran Caravaggio, imprimiendo a sus obras su particular visión de mujer. Como todos los pintores de su época, trabaja fundamentalmente para la Iglesia. Pero sus heroínas son, casi siempre, las mujeres más fuertes, que protagonizan algunos episodios de la Historia Sagrada. (Judith, Susana, María Magdalena, Santa Cecilia, Betsabé) o la mitología o Historia clásica (Lucrecia, Cleopatra) en las que la figura de la mujer destaca por su especial entereza, valentía o integridad. Todo ello la convirtió ya en el siglo XX en una auténtica patrona laica del feminismo.

La revalorización de su pintura tuvo que esperar, precisamente, hasta las últimas décadas del siglo XX, en que el movimiento feminista la “adoptó” como “patrocinadora”, y consiguió empezar a divulgar su obra excepcional, en un tardío pero justísimo reconocimiento. Mujer libre y adelantada a su época, Artemisia (que tras el incidente con Tassi, se “fue casada” con el modesto pintor florentino Pierantonio Stiattessi, con lo que, siguiendo las convenciones de la época, su “honor” quedaría restituido), fue, no obstante, privada del acceso a las academias de arte y, por lo tanto, sólo tiene acceso al conocimiento de  la anatomía masculina por su propia experiencia particular.

De todas maneras, sabemos que hacia 1621 –ocho años después de la boda-, Artemisia ya se ha separado (pues se traslada de Nápoles a Roma acompañando a su padre, Orazio, tras tener su marido algún incidente con la justicia, por cuestión de deudas o, se cree, de algún duelo por razones desconocidas).

Aun así, se sabe que llegó a tener 4 hijos con Stiattessi, más alguno fuera del matrimonio (era Artemisia una mujer de sexualidad libre, gran belleza y, en podíamos definirla, tomando prestada la definición de mi amigo mallorquín, Horrach (http://horrach.blogspot.com) como una auténtica “ctónica” del siglo XVII)

Sólo una mujer marcada por una biografía como la suya, puede pintar con esa virulencia “dionisiaca”, con esa sensualidad. En este magistral “Judith decapitando a Holofernes”, Artemisia Gentilleschi vuelca todo su rencor. Ninguno quisiéramos ser ese Holofernes estando esa airada y bella Judith cerca. ¿O quizás, sí?

autorretrato de Artemisia Gentilleschi: tenía conciencia de su oficio
(1).- Aunque en la lamentable película francesa "Artemisia" (Agnes Merlet, 1997) la violación se convierte en una acaramelada historia romántica en la que el violador no es tal, pues la película de la Merlet, contraviniendo todas las fuentes documentadas (básicamente, el proceso contra Tassi), sostiene que la relación fue más o menos consentida y convierte el peliagudo drama en algo parecido a un bobalicón episodio de "Anatomía de Grey".


domingo, 26 de febrero de 2012

EN LA MUERTE DE LINA ROMAY


Leyendo “El País”, en la página de obituarios, me entero del fallecimiento de Lina Romay. Musa del cine de “serie z”, fue vampira, cazadora de vampiros, amazona, agente secreto, investigadora lúbrica, pionera porno, mujer tarántula, víctima de Jack el destripador, cabaretera, presidiaria, exhibicionista  objeto de la fijación de un lúbrico voyeur (en la imagen) en quien se materializa el poco confesable deseo de cualquiera de nosotros, folklórica delirante o agente secreto.  Dotada de un físico rotundo, su belleza un tanto vulgar (salvando las distancias, como Kim Novak, parecía tener el sexo inscrito en el rostro, como le decía Alfred Hitchcock a Truffaut en su libro-entrevista “El cine según Hitchcock”), su desbordante feminidad se imponía en la pantalla. Pareja de Jesús Franco, Romay tenía ideas (y ambiciones) propias: “Amo al cine. Como actriz, como montadora, como técnico de rodaje y como espectadora. Me gustaría convertirme en una buena directora. Dicen que soy una exhibicionista. Todo actor lo es, y lo acepto gustosa. No soy una hipócrita”. Así comenzaba el documental “The Lina Romay life, the intimate confessions of an exhibitionist” (1996) de Tim Greaves y Kevin Collins.

Lina Romay tenía 57 años. Musa y compañera de ese personaje capital del cine español que se llama Jesús Franco, Rosa María Almirall (ese era su verdadero nombre) deja un hueco muy difícil de rellenar entre los admiradores del cine  bizarro y desprejuiciado que ella encarnó como nadie. Víctima de un cáncer fulminante, esta “guerrillera del cine”, nos abandonaba el pasado día 15. Descanse en paz.


martes, 21 de febrero de 2012

¡PLAGIO!


Parece ser que lo descubrió la gran Kim Novak. Me extraña que haya sido la única. Quizás porque “Vértigo” sea mi película favorita, y la haya visto un montón de veces, no tardé nada (a pesar de mi pésimo oído musical) en identificar las notas del film de moda, el ya laureadísimo “The artist”,  como las que compusiera el inmenso Bernard Herrmann para la obra maestra de Alfred Hitchcock. Hubiese sido más honrado  que, al menos, como hiciese Elmer Bernstein, con “El cabo del terror” de Martin Scorsese, se reconociese explícitamente la inspiración (u homenaje) en la partitura original de, precisamente, también Bernard Herrmann para “El cabo del miedo” (J.Lee Thompson, 1962).  (1)

Sin embargo, nada de eso ocurre: ni el director de apellido impronunciable, Michel Hazanavicius, ni el supuesto músico que firma la partitura, un tal Ludovic Bource, ponen el mínimo atisbo de duda sobre su autoría. No obstante, la impostura es tan evidente que me asombra su poquísima repercusión. Y ahí tenemos a “The artist”, una película bastante menor (y, desde luego, mucho menos arriesgada de lo que se dice) acaparando premios, y encaminándose a convertirse en la gran triunfadora del año.

Y es que de “The artist”, poco hay que decir. Su originalidad consiste en optar por prescindir de la palabra en un supuesto homenaje al cine mudo. Sin embargo, la historia es ramplona, y ni siquiera la refrescante interpretación de la pizpireta Berenice Bejo, puede justificar el dinero invertido en la entrada.

Me extraña el entusiasmo con que mi admirado Carlos Boyero la ha recibido (lo confieso, razón principal por la que decidí ir a verla) y aún más que los herederos de Herrmann y Hitchcock, no hayan iniciado ya algún tipo de acción contra Hazanavicius y Bource.

(1).- Quizás influya que Scorsese debía al maestro Herrmann el honor de que, poco antes de morir, este compusiese la magnífica partitura para "Taxi driver".

viernes, 13 de enero de 2012

ANTES DE COMER


Le comentan al paralítico que "Y" llega al gimnasio hacia la 1 y media. Baja a la 1 y 25, y comienza a remolonear frente al tablón donde se anuncian las comidas, haciéndose el encontradizo. Mientras intercambia comentarios insustanciales con dos compañeros, ella llega (el “soplo” era exacto). Con decisión unos labios rojísimos, se estampan en el rostro del inválido (que, por un instante mínimo, tiene la sensación que se dirigen directos a su boca –o es que lo confunde con sus deseos, el paralítico no sabe-, pero de todas maneras se siente naufragar en la cálida marea bermellón de los labios que más desea). "Y"  balbucea una innecesaria excusa,  “ya se que me llamaste, pero había ido a la cuenca…” que el paralítico, esa maldita sordera..., no acaba de entender, pero le conviene aceptar. Acto seguido, ella mira el reloj, y con un “me tengo que ir, que V me espera” se despide mientras el paralítico, con una incipiente erección, se dirige, sin hambre, pero con la cabeza llena de renovadas ilusiones y proyectos quizás disparatados, hacia el comedor.

martes, 3 de enero de 2012

¡MALA NOTICIA!


La que le dieron al inválido esta mañana: V, la fisio de Y, ha sido trasladada al turno de tarde. En consecuencia no coincidirá más con Y en el gimnasio. Ahora sí que está desolado. Invoca a su nula valentía, a su escasa y baqueteada intrepidez (tres rechazos ya serían demasiados) y se agarra a la difusa esperanza del estreno en los únicos cines accesibles a sillas de ruedas de la ciudad. El viernes, a consultar la cartelera cruzando los dedos.


 

miércoles, 28 de diciembre de 2011

DELIRIO

Estoy acabando de tomar el café. La chica del gimnasio (a partir de ahora la nombraré con la incógnita “y”) se acerca por el pasillo. Después de despedirse de la logopeda, se detiene y me mira. Yo le digo “Bueno, ahora sí, feliz año”. Y ella se acerca y me besa en la mejilla. Y me dejo engullir por sus labios rojísimos. Su boca parece succionarme de la silla de ruedas. Y liberado de mi eterna compañera, navego (o quiero navegar) por el interior de esa boca y ese cuerpo. Fundido con ella, con la boca primero, con el glorioso cuerpo después (con sus pechos grandes y perfectos, con los miembros proporcionados pero dañados, cuyos movimientos tanto me ha excitado contemplar a distancia) mi placer es indescriptible. Algo parece licuarse en mi interior. Noto cómo me derrito por entero; y el doble roce de sus labios sobre mis mejillas supone una promesa de felicidad. Un placer presente, y una promesa de futuros e hiperbólicos goces aunque, de momento, sólo el “hasta el año que viene”, “sí, hasta el martes” con los que nos despedimos, responden a una realidad inexorable

miércoles, 14 de diciembre de 2011

HERIDA


Llueve. Un fuerte viento azota la ciudad. La chica del gimnasio está al otro lado de la puerta. Protegiéndose del temporal bajo el soportal del edificio. Verla ahí, un tanto desamparada a merced del temporal le produce una gran ternura. Sale a saludarla, no sale....Es tarde (el inválido ya ha comido), y no esperaba verla ahí todavía. Saca un café de la máquina (como todos los días), y cuando lo acaba de tomar, ella ya no está. Una sorda desolación le invade.

martes, 18 de octubre de 2011

LA MUERTE HACE DE LAS SUYAS

Pues sí, la señora infecta

se ha dado un garbeo por mis alrededores dejando el rastro de desolación que siempre acompaña a su fétido aroma. Ayer mismo me enteré del fallecimiento de dos personas de mi entorno: ni compañero aquí, Luisín (Luisino, lo había bautizado una antigua educadora extremeña que tuvimos aquí, sin que nadie supiese muy bien por qué). Llevábamos días sin verle, y su estado de salud era realmente malo, la esclerosis se mezclaba con la diabetes, y su condición de recalcitrante fumador empedernido no le a

yudaba precisamente (parece que la causa última de su deceso está en el agravamiento de la perpetua neumonía que afectaba su sistema respiratorio). Yo no lo puedo asegurar, pero me imagino a Luis, apurando con delectación su último cigarrillo, y entregándose en brazos de la muerte con la placidez pintada, por una vez, en su rostro afilado de “Quijote” cascarrabias (“cagondios, de algo hay que morir” y respondiendo a la reiterada pregunta de “cómo estamos hoy, Luis” con el inevitable “hasta…los cojones”, mientras le sostenían el cigarrillo para que apurase la última calada).
En fin, Luisín estaba muy mal de salud y se ha ido; pero la noticia que verdaderamente me sorprendió, dejándome un “mal cuerpo” que todavía me dura, me la dieron poco después, mi querido fisioterapeuta Orlando Merás, que tanto contribuyó a mi mejora, murió hace 2 o 3 meses, víctima de un cáncer, en plena juventud, pues tenía poco más de 50 años.
A Orlando, que guardaba un sorprendente parecido físico con el entrenador de fútbol argentino Héctor Cúper, lo vi por última vez hace tres años, cuando me lo encontré, acompañado de su mujer, Lucía, en el estreno en Gijón de la deleznable “Los abrazos rotos” (sólo el abrazo que nos dimos –poco podía saber yo que sería el último- mitigó, con creces, la enorme decepción que me produjo tan lamentable película) (1)
Orlando el alpinista aficionado, el interesado en los deportes de aventura, desde el parapente a la pesca submarina, se atrevió, incluso a publicar en 2010 unas útiles y entretenidas “32 razones para ir al monte con niños” en las que volcaba su amor por el senderismo y su familia.
Cuando le vi por última vez, ya había traspasado su gimnasio, y me llevé una gran alegría, pues me habían llegado noticias difusas de que “Orlando tenía grandes problemas”, y esa era la razón del traspaso de su gimnasio. Como aquel día su aspecto no era malo, y todavía al año siguiente me enteré por la prensa de la publicación de su libro, por eso (y por el aprecio que le tenía) enterarme de su fallecimiento supuso para mí un auténtico “jarro de agua fría”.

Descansen en paz, Orlando y Luis Anselmo.

(1).-Ver entrada del 23 de abril del 2009, "Onanismo almodovariano"
(2).-No dispongo de fotografías del pobre Luis. Las dos fotos que ilustran la entrada son de Orlando. En la primera está presentando su libro el año pasado, y las señales de la enfermedad ya son visibles. En la segunda, por el contrario, nos lo muestra en los Picos de Europa en 1982 desarrollando su gran afición, el alpinismo.

lunes, 10 de octubre de 2011

OTRAS DIVAGACIONES LEPROSAS

Se comba. Abre las piernas. Las cierra. Parece que la mujer estuviese llevando a cabo una danza sensual. Irene. No, Inés. Quizás Julia. No, ese no. Seguro. ¡Mierda! No me acuerdo. A lo mejor es otro nombre que ni se parece. Mal vamos. Esta memoria…Últimamente me siento más inválido de lo que estoy. Estos lapsus me están empezando a preocupar seriamente. Tengo que salir de aquí. Airearme. Ponerme en contacto con seres humanos, ni mejores ni peores, pero ajenos a este mundo dominado por la locura. O acabaré volviéndome loco yo también. ¡Quiero marchaaar! grita desesperadamente uno; ¡Ooooigaaa! repite machaconamente la otra con su voz grave pero en absoluto sensual. Me estoy volviendo loco aquí, y, en cima, no consigo recordar el nombre de la mujer aquella que tanto me sigue gustando y que estaba realizando sus ejercicios en el gimnasio hace un momento. Para pegarse un tiro.

viernes, 7 de octubre de 2011

AVA

“El animal más bello del mundo”. Así rezaba su publicidad promocional. Lo era.




Me enamoré de Ava Gardner siendo muy niño, sin saber todavía quién era. En “55 días en Pekín”, película de aventuras que me encantaba, recuerdo, entre los coloridos desfiles de los ejércitos occidentales, rusos, ingleses, franceses, americanos, incluso japoneses y ¡españoles!, el impacto que me produjo aquella morena bellísima que interpretaba a una baronesa rusa Natalia Ivanoff ya madura (Ava tenía 41 años en ese momento), viuda de un oficial y que, repudiada por su propia sociedad, se refugia en los brazos de un mayor americano, interpretado por Charlton Heston (quizás sean los absurdos celos infantiles que este hecho me produjo, la remota causa de la manía que siempre le tuve al pobre Heston). (“Papá, quién era esa señora tan guapa”, pregunté casi “babeando” al salir del viejo “Goya” (1)”. “Es Ava Gardner, nada menos, hijo”, me contestó mi padre, un tanto descorazonado, como quien se refiere a una ilusión imposible, a una quiniela de 14 o al “gordo” de la lotería.

Ava, la de la vida disoluta, la borracha, la ninfómana, la “chica mala” por excelencia, la dueña de su propia y libérrima sexualidad (todo esto lo fui sabiendo después) y, si de niño ya me había enamorado de la belleza incontestable de aquella baronesa Ivanoff, cuando fui creciendo su interprete acabó por convertirse en mi amor imposible por excelencia.

En bañador negro, parapetada tras las gafas de sol en “La condesa descalza”, o muy joven, “femme fatale” con insinuante vestido negro en “Forajidos”, hasta esa Lily Langtry de 50 años, fantasma inalcanzable para Roy Bean (Paul Newman) en “El juez de la horca”, trasunto de lo que Ava suponía para tantos de nosotros.

Quizás la Ava más bella, la indiscutiblemente más hermosa sean las de “Mogambo” y “La condesa descalza”. Tenía entonces 31 y 32 años respectivamente, y estaba en su plenitud vital. Sin embargo, yo la prefiero en “55 días en Pekín” o en “La noche de la iguana”, donde su físico ya nota el paso de los años (y el peso de esa buena “mala vida” al que lo sometió) –tenía en esas películas 39 y 41 años respectivamente-. Ese rostro hermosísimo pero en el que el paso de los años ha obrado ya su inevitable trabajo, donde se insinúan las arrugas, las marcas del tiempo, pero también de la experiencia, las señales que el tiempo y una vida de excesos, de grandes pasiones y, en consonancia, frustraciones igualmente grandes. La Ava que se había bebido la vida. Ava Gardner viva, en suma, y, efectivamente, “el animal más bello del mundo”.

Esa morenaza perfectamente imperfecta. Con esas curvas vertiginosas. Ese pedazo de mujer, esa era Ava Gardner. Perdón, esa ES Ava Gardner (pues el cine tiene la virtud de convertir en inmortales a los que lo pueblan). Ese rostro bellísimo, ese hoyuelo en la barbilla. Esa perfección, ese permanente desafío. Esa es la mujer de la que sigo enamorado después de tantos años. ¡Qué frustración!


(1).- En los años 70, yo vivia cerca del hace muchos años desaparecido cine Goya. Era un cine pequeño, que en Gijón servía como cine de reestreno de películas de éxito dedicadas a un público infantil y juvenil. Luego, a finales de los 70, poco antes de su definitiva desaparición, tendría un breve periodo en que acogió al efímero cine "S", aprovechando quizás su ubicación cercana a algun conocido prostíbulo gijonés.

domingo, 4 de septiembre de 2011

¡DESACREDITADOS!


Y ¿cuál es el crédito que les queda a todos estos personajes (conocidos dirigentes del partido único PPPSOE)?
¿No es sonrojante que sigan escenificando la ficción de sus irreconciliables diferencias cuando, sin tapujos ya, se muestran de acuerdo en lo fundamental, dar un golpe de estado, y abolir “de facto” la Constitución del 78 instaurando un régimen de “partido único” en la práctica?
¿Con qué “cuajo” pueden seguir manteniendo sus diferencias en la campaña electoral que se avecina, la más anodina de la breve Historia de la monarquía constitucional (1978-2011) –aún así el periodo democrático más largo de la Historia de España-?
Y por qué suerte de maldición, en España el sistema democrático no acaba de cuajar (si el anterior intento, la II República duró apenas cinco años, al menos este ha durado 23, aunque para acabar de la misma manera, sucumbiendo ante un golpe de estado, si bien, al menos, este incruento, de momento).

Habrá a quien le parezca esta entrada un delirio o una tremenda exageración, pero cuando las formas se pierden y se deja a un país entero en manos de los especuladores yo, al menos, reclamo el derecho al pataleo.
Poco más nos queda, me temo

viernes, 2 de septiembre de 2011

¡GOLPE DE ESTADO!

Pues sí, este viernes 2 de septiembre de 2011 pasará definitivamente a la Historia como un día trágico para la democracia española: las élites políticas de este país (lo que definitivamente podemos llamar ya, el partido único PPPSOE) han aprobado “de urgencia” una infamante reforma de la Constitución, de espaldas a los ciudadanos a quienes supuestamente representan, y saltándose el procedimiento que la misma Constitución implementa para su eventual reforma. De tal modo que, si el Tribunal Constitucial no atiende al recurso que va a plantear IU, estaremos ante la consumación de un auténtico golpe de estado, perpetrado esta vez por las élites políticas y económicas contra su propio pueblo. Y esta vez, a diferencia del golpe frustrado del 81, esta nauseabunda maniobra (que, a mi juicio, pone fin a la democracia española tal como la conocíamos) no surge de siniestros complots a espaldas de la ciudadanía, si no que se ha venido ejecutando “delante de nuestras narices”. Si los españoles lo permitimos, no tendremos perdón. Urge que los ciudadanos salgan a la calle, y detengan esta tropelía.
Porque esta "reforma" es, ante todo una claudicación. Hoy esos misteriosos "mercados" que dominan la economía mundial, nos exigen que renunciemos en la Constitución al marco de protección social del que veníamos disfrutando, y mañana, libres ya de cualquier cortapisa, podrán exigirnos cualquier cosa, desde que limitemos la libertad de expresión hasta que, como decía Woody Allen en su desternillante parodia de las "dictaduras bananeras" ("Bananas", 1971), nos vistamos obligatoriamente con los calzoncillos por encima de los pantalones.
Así que, reitero, este momento trágico para España:

¡A la calle! Detengamos este despropósito. Nos va, no sólo la dignidad, si no la propia vida en ello

miércoles, 24 de agosto de 2011

¡A LA CALLE, QUE YA ES HORA!




Parece que los dos grandes partidos que sustentan esa ficción que llamamos democracia (ficción que sólo es posible porque los ciudadanos lo consentimos) se han puesto de acuerdo, superando sus diferencias aparentemente irreconciliables. Y lo hacen para burlarse de nosotros; para saltarse “a la torera” sus propios principios (los de la Constitución) e implementar una reforma constitucional “por la puerta de atrás”.
Si prosperan las desquiciadas ideas de estos botarates, se reformará la Constitución sin consultarnos, saltándose el complejo proceso diseñado sabiamente por los constituyentes para ello. Sí, estamos ante un auténtico intento de golpe de estado. El segundo, tras el “tejerazo” del 81, al que se enfrenta nuestra ahora ya no tan joven democracia. Y no es esta vez el enloquecido disparate de un ridículo guardia civil de bigotón y pistola en ristre, si no una meditada conspiración de las élites políticas y económicas contra su pueblo.
Veamos, los constituyentes habían “blindado” la Constitución del 78 de tal modo que, sólo reproduciendo el amplísimo consenso nacional que permitió ponerla en marcha, y con la aquiescencia del pueblo soberano (mayoría de 3/5 del parlamento saliente, disolución de las Cortes, R-E-F-E-R-E-N-D-U-M sobre el nuevo texto propuesto, elecciones generales, nueva mayoría de 3/5 del parlamento entrante) era posible realizar las transcendentales modificaciones en nuestro ordenamiento supremo que ahora se pretenden “transformar” mediante el “coladero” de un simple decreto.
¿Por qué? Me pregunto “a lo Mourinho”. Pues porque, sin duda, estos sinvergüenzas que se han apropiado de la voluntad nacional, estas castas políticas y económicas que se han erigido en nuestros portavoces (con nuestro implícito consentimiento, es cierto) temen, con razón que, de respetar escrupulosamente la legalidad, y convocarnos a un referéndum, el resultado no les fuese favorable.
Desprestigiados ante la ciudadanía (como consecuencia de sus propios actos) la casta de políticos profesionales que nos gobierna teme (con razón) que sometidos sus indecentes manejos a la máxima expresión de la democracia (las urnas descarnadas del referéndum) los ciudadanos, hartos de sus manejos, los mandemos a todos al paro (como ya sucedió en la envidiable Islandia, por ejemplo).
Este atentado a nuestros más elementales derechos NO debe pasar desapercibido (como sus impulsores sibilinamente pretenden). Rebosa todos los límites. Los indignados (“perro-flautas” nos llaman) venimos saliendo a la calle en defensa de una DEMOCRACIA liberada del grupo de “trileros” que la tiene secuestrada, de una DEMOCRACIA REAL, debemos tomar las calles en defensa, no de ninguna utopía, si no, simplemente, del estado de derecho, y la legalidad vigente.

Porque si nos callamos y dejamos seguir adelante este pacto vergonzoso urdido a nuestras espaldas, la misma democracia española estará herida de muerte.
No nos callemos. No nos dejemos engañar una vez más.
Salvemos nuestra Democracia. Por eso, parafraseando el un tanto demagógico poema de Gabriel Celaya:

¡A la calle, que ya es hora!

viernes, 24 de junio de 2011

ERIKA




No tengo la suerte de mi amigo Jesús (http://lepoinconneur.blogspot.com/) de que tras haber contactado con ella, se haya dignado a publicar una entrada en mi blog. No (1); pero hace bastante que, pornógrafo confeso como soy, estimo que el porno será femenino, o se convertirá inexorablemente en un género abocado a languidecer envuelto en el aburridísimo “mete-saca” de diseño y consumo rápido que, en realidad, ya es hace bastante.

Lejos quedan los tiempos de los pioneros, en los que el género sí aprovechaba todo su potencial subversivo y no se conformaba con el cansino entrar y salir de pollas en coños, culminado con los inevitables orgasmos en forma de mareas de semen.

Lejos quedan los hermanos Mitchell o el gran Gerard Damiano, que perturbaban la moral tradicional con altas dosis de descaro, inteligencia y buen humor. Narrando. Contando historias. Algo que ha desaparecido del porno de consumo rápido que se hace ahora y que, en realidad, sólo se experimentó en los albores del género (en los años 70 y 80 del pasado siglo). Después, la progresiva popularización de medios audiovisuales (video, DVD…) acabó, paradójicamente, con cualquier atisbo de creatividad en el género.

En realidad, por desgracia, muy pocas mujeres se han atrevido a “internarse” en este género: La lejanísima pionera Leontine Sagan (“Muchachas de uniforme”, 1931); y luego, en la primigenia y dorada época para el género las excéntricas norteamericanas Gail Palmer o Anna Riva;o la porno-star, divulgadora sexual y militante feminista, la estupenda Annie Sprinkle, o Sharon McNight, que colaboró con los míticos hermanos Mitchell en la muy estimulante joya del género “Tras la puerta verde 2”; también la antigua “porno-star” neoyorkina Candida Royalle.
Y,  por supuesto, esta sueca que nos ocupa, afincada desde hace tiempo en Barcelona, Erika Lust (1977- ) que es, a día de hoy la más brillante directora que se ha internado en el llamado “cine para adultos”. Licenciada en Ciencias Políticas (y especializada en Feminismo) por la Universidad de Lund, se estableció en Barcelona hacia el año 2000. Interesada por la representación de la sexualidad femenina en imágenes se decidió a plasmar sus inquietudes a través del cine; fundó su propia productora, “Lust Films”, y a través de ella nos ha regalado a los aficionados al género un puñado de películas (dada su juventud, todavía pocas) que dignifican el género, renovando sus estilemas más reiterados y proporcionándonos una visión nítidamente femenina de la sexualidad y su representación en imágenes.

Recopiló 5 de sus mediometrajes en el estupendo largo “Cinco historias para ellas”, consiguiendo un largometraje sorprendente y revolucionario, una joya sin parangón en el género desde los añorados tiempos de los Mitchell y Damiano. “Cinco historias para ellas” (2007) es un largometraje sorprendente, una bocanada de aire fresco en un género languideciente y cada vez más abocado a la reiteración y el aburrimiento. Es el deseo femenino el objeto del film. Como, prácticamente no lo había sido jamás en el género. En sus 5 historias, Erika toma a la mujer (una mujer moderna y desinhibida) como el centro de sus imágenes. Es una mujer deseante, con iniciativas; una mujer, en definitiva, que no quiere ser simplemente el objeto sexual de los hombres. Con capacidad de desear, y exigir lo que le gusta a sus parejas. Una mujer capaz de imponer su sexualidad. La mujer del siglo XXI, en suma.

Pero, a mi juicio, lo mejor de Erika Lust, donde llega a su plenitud creadora, es su breve film de apenas 35 minutos, “Lust love life” (puede traducirse como "vida de amor y lujuria"): ¿Un mediometraje? ¿Un cortometraje? Da igual. El caso es que en esta breve sucesión de imágenes, acompañadas de la sugerente música de "Iris Aneas", "Tulsa", "First Aid Kit", "Le Pianc", "Mujeres" y "Havalina", grupos que se mueven entre el “post-punk”, el “Indie-rock” y el “garage-punk” el cine de Lust llega a su plenitud expresiva. En este extraordinario film (que es aconsejable ver siempre procurando tener una mano libre, como decía la promoción de la tristemente desaparecida colección de literatura erótica "La sonrisa vertical" –a mi, por lo menos, me causó una excitación como muy pocas películas han conseguido-) Erika prescinde de algunos de los estilemas más recurrentes del porno (la “ortopédica” filmación de la “corrida” final, que obliga a interrumpir el clímax del orgasmo haciendo salir la polla del coño en el momento culminante para que la eyaculación pueda explicitarse) . Emplear la elipsis y no mostrarlo hace más realista el coito filmado, y permite centrarse en los rostros, los gemidos, y paradójicamente contribuye a que el espectador se “crea” la función y se excite, a su vez, más (tengo que confesar que en mi caso, este efecto se consiguió plenamente).

La película encadena tres historias breves: En “Live” (vida), Yoha Gálvez tiene un estupendo regalo de cumpleaños para su “chico” (interpretado por Leo Gálvez): está embarazada (y, por supuesto, eso es algo digno de celebrarse con un polvo antológico); en “Love” (amor), Bel Gris y Michelle Blanch, dan vida a una pareja en ella (Michelle) es aparentemente bastante mayor que él (Aleix), pero ambos saben dar rienda a sus pasiones como nadie, a pesar que conocen lo efímero que es amor por definición; y, finalmente, en “Lust” (lujuria, quizás la más excitante de las tres partes) Lara Tinelli es llevada literalmente al cielo de los placeres por su desinhibida y estupenda masajista (Lola Fellini, y es que hay apellidos que son toda una premonición). El juego casi abstracto de curvas y contra-curvas (pechos, nalgas, muslos, brazos…), las humedades (las cremas y aceites profusamente empleados en el masaje), el movimiento suave y relajante, la música, los gemidos me condujeron a una inmediata erección que acabó como podéis imaginar (yo, como Erika, también prefiero emplear la elipsis). Para qué ser redundantes…





(1).- En la residencia donde vivo, se produce una sibilina (y estúpida) censura: A pesar de que aquí no hay menores de edad, los gestores de la Residencia (COCEMFE), se preocupan de que nuestra buena salud “moral” y a través del Wi-fi que ellos gestionan, (y que es imprescindible para el acceso a Internet), se ha bloqueado el acceso a determinadas páginas que puedan perjudicar nuestra intachable rectitud moral (entre ellas, y por desgracia para mi, el blog de esta maravillosa mujer de la que modestamente me ocupo (http://erikalust.blogspot.com/).
Aquí os lo dejo, pues lejos de la siempre absurda censura, seguro tendréis más suerte que yo.

jueves, 2 de junio de 2011

¿A ISLANDIA?

Siempre es una posibilidad. Si, como es previsible (el tiempo, el cansancio, la humana tendencia a desistir de lo iniciado…juegan en su contra) las ilusionantes movilizaciones del 15- m acaban por decaer, siempre nos quedará Islandia, ese pequeño país que ha hecho de la dignidad su lema.


Sí, a pesar de la chillona voz de Björk, a pesar del frío extremo, a pesar de los volcanes de hermoso nombre impronunciable que yo sí sabía pronunciar, "Edjajallajokull", a los indignados siempre nos quedará la posibilidad del exilio en Islandia, que ha puesto en busca y captura a los golfos que arruinaron el país, y que, desoyendo a los ilegítimos poderes que lo exigían se ha negado a pagar lo que esos mismos sinvergüenzas dejaron a deber a holandeses y británicos, poniendo en riesgo su hipotética adhesión a la Unión Europea. ¿Importará mucho?

martes, 31 de mayo de 2011

OTRO DRY MARTINI, POR FAVOR

 
Aunque esa mezcla perfecta de vermouth, ginebra y hielo (con unas imprescindibles gotas de angostura, que no se nos olviden nunca) mas su imprescindible aceituna, convenientemente mezclado y agitado es un cóctel delicioso, los dry a los que me refiero son los del movimiento Democracia Real Ya, que han conseguido movilizar a miles de jóvenes (y no tan jóvenes) para tomar las plazas de España, en un movimiento que ha conseguido despertar a la adormecida sociedad española, sembrando esperanzas por doquier.




Así que, desde este modesto rincón de la bloggosfera yo también pido:

                                       
                                   “Otro Dry Martini, por favor”



Porque nuestra sociedad necesita una auténtica borrachera de “Dry Martinis”, y “que nos quiten lo bailao”.

lunes, 30 de mayo de 2011

FELIP PUIG, ESE HOMBRE

No se muy bien por qué, pero nunca he “podido” con este hombre. Desde que lo conocí siento por él una aversión que casi puede calificarse de irracional. Resulta que ahora es el Conseller de Interior de la Generalitat y, por lo tanto, responsable del brutal desalojo de los “acampados” del 15 – M en Barcelona.


Por supuesto, no me sorprendió. No sabía quién era el “Conseller” del nuevo gobierno convergente, pero cuando vi a mi viejo “amigo” justificar lo injustificable (una carga de aguerridos policías –que en Cataluña se llaman Mossos, qué más da- contra decenas de manifestantes pacíficos, que no oponían resistencia) digamos que ratifiqué (y cargué de razones) la (mala) opinión que ya tenía de él.

Sin embargo, al “amigo” Puig el azar, que todo lo gobierna, le ha “echado un cable”, vaya por dios: coincidiendo con estos deplorables hechos el Fútbol Club Barcelona ganaba en Wembley (1) su cuarta copa de Europa desplegando, además, según dicen los entendidos, un fútbol imperial. Y la barrabasada de Puig ha quedado sepultada en los periódicos por el merecido triunfo futbolístico. ¡Qué se le va a hacer!

Y es que ya lo sabían los romanos, para manejar a los pueblos:
                                          “Pan y Circo”





(1).- No quisiera parecer demagógico pero, por cierto, obsérvese diferencia entre los vándalos que festejaron el triunfo futbolístico con su estilo inconfundible (altercados y salvajismo) y los pacíficos y cívicos “acampados” del 15 – M desalojados, a su vez, por otros “vándalos” disfrazados de policías.

viernes, 20 de mayo de 2011

YO TAMBIÉN SOY UN "PERRO-FLAUTA"

En Intereconomía, en una de sus “equilibradas” tertulias, alguien denomina los manifestantes de la “Puerta del Sol” con el pretendidamente infamante epíteto de “perro-flautas”.


Pues bien, entonces yo también me considero un “perro-flauta”. Y a mucha honra.

¡Ojala el domingo los “perro-flautas” nos multipliquemos como esporas!

viernes, 13 de mayo de 2011

NUEVOS RETRATOS DE LA "LEPROSERÍA": PENÉLOPE

Penélope es muy alta. Delgada, desgarbada. Avanza por el pasillo entre dos auxiliares como si fuese una detenida de la Guardia Civil. “Ooigaaa”, grita con voz monótona. La cantinela de siempre. Camina a trompicones, sin seguridad. Últimamente, además, le ha dado por sonreírme, ¿con picardía? ¿Quién sabe lo que pasará por esa cabeza? ¿Cómo tejerá y destejerá su mente la tela, mientras espera un Ulises que nunca llegará?
Hoy era su cumpleaños. ¿Cuántos te caen, Pe? le preguntaron. 22 respondió un poco dubitativa. ¿22? ¿No te estarás quitando algún año, presumidilla? Sonrió enigmáticamente.


Al poco llegó la tarta. Sobre ella un 3 y un 4 certificaban, sin dejar ningún resquicio a la duda, su verdadera edad.

miércoles, 4 de mayo de 2011

LA CHICA DEL GIMNASIO

Quizás porque no sea una belleza excepcional, me atrae. Es moderadamente alta y con curvas pronunciadas. Y su minusvalía le confiere ese punto de fragilidad que, en contraste con su porte inicialmente "recio", me la hace aún más atractiva. Cuando llegué al gimnasio su “fisio” la tenía contra la pared, y se agachaba delante de ella sujetándole las caderas. Una imagen demasiado perturbadora para mí. Le hacía presionar con los glúteos la pared. Ya digo, demasiado perturbador para mi mente calenturienta. Luego trajo los enormes balones para que ejercitara el equilibrio. Pero, por falta de espacio, se fueron al otro extremo del gimnasio. Y, a esa distancia, sólo podía intuir ejercicios cada vez más “interesantes”. Echada “boca abajo” sobre el gigantesco balón, fortalecía su pelvis. Ya digo que esto ya no lo veía bien. Sólo “por porciones”. Mi imaginación tenía que completarla escena. También las órdenes que oía de la “fisio": “echa la pelvis adelante”, “abre la piernas”, “contrae ese músculo”. En resumen, que me lo estaba pasando bien en el gimnasio, cuando mi “maquinita” pitó. “Hala, acabaste por hoy” me dijo mi “fisio” mientras me liberaba de los cables de la máquina.


Y ella estaba demasiado lejos (al otro extremo del gimnasio) y ni siquiera me pude despedir cuando marché.

Como siempre.

sábado, 30 de abril de 2011

JUAN PABLO II ¿TE QUIERE TODO EL MUNDO?

A pesar de estar bautizado, yo no me considero católico. Y es que en 1965 el bautizo era prácticamente una obligación. Y, aunque apostatar, siempre es una posibilidad, las dificultades que la iglesia católica pone para ello, acaban siendo disuasorias.


Sin embargo, la inminente canonización del Papa Wojtyla, no deja de escandalizarme. Con razón me dirán “y si tu no eres católico, a ti qué te importa…”.

Veamos las acepciones de “santo” en el Diccionario de la RAE: “de especial virtud y ejemplo”; “Perfecto y libre de toda culpa”; “Que trae al hombre especial provecho” ¿Les parece que en alguna de estas definiciones puede acogerse a un genocida que antepuso su radical intolerancia y sus montañas de prejuicios a la salud de miles de sus fieles, condenando el uso del preservativo, el medio más eficaz para prevenir el SIDA? ¿Les parece que el amigo y protector del sacerdote mexicano Marcial Maciel, un siniestro personaje, reconocido corrupto y pederasta, puede entrar dentro de esos parámetros de “santidad”?

La inminente canonización de Wojtyla parece más una burla sangrienta; un sarcasmo cruel. Hagan los católicos lo que les parezca, desprestígiense lo que crean conveniente, pero desde fuera de esa “cofradía”, la santificación de un genocida corrupto se antoja una broma cruel y de mal gusto.

En fin, allá ellos.

Obviamente, no formo parte de la "grey" que "inventó" el "slogan" que da título a esta entrada, y mi respusta es  NO, yo al menos no aprecio demasiaso al nuevo "Beato", para mi uno de los personajes más siniestros del siglo XX.



Wojtyla con su "amigo" Pinochet. ¿Beatificará Ratziinger también al dictador chileno?