De niño era
para mí, un gigante. Un sabio. El mejor escultor sobre la tierra (un auténtico “Miguel
Ángel”, un "Bernini"). Hoy cumple 80 años. Sigue siendo la mejor persona que conozco.
¡Felicidades, papá!
Hoy ha ido al médico y, desolado, me ha dicho que ha pasado del 1 73, que medía en la mili a 1 60. "Ya ves, hijo, qué poca cosa se está volviendo tu padre", me dijo por teléfono.
Me importa poco, para mi será siempre el más grande.
No sabes lo que me alegro de que
no se hayan cumplido tus vaticinios agoreros, de que, al contrario que el
abuelo (le faltaron dos semanas, creo), tu sí hayas podido ingresar en el club
de los octogenarios. Mira a ver si haces un pequeño esfuerzo, y llegas a los
90. Anda, qué te cuesta….Hoy ha ido al médico y, desolado, me ha dicho que ha pasado del 1 73, que medía en la mili a 1 60. "Ya ves, hijo, qué poca cosa se está volviendo tu padre", me dijo por teléfono.
Me importa poco, para mi será siempre el más grande.
Hoy, día del libro, tengo que agradecerte, además, que me inculcases la afición a la lectura. Y es que naciste en un día premonitorio.

Me sumo a esa felicitación y por muchos años más!
ResponderEliminarUn abrazo
Gracias, TroyaNa
ResponderEliminarQue después de pasados los años, los padres sigan pareciendo gigantes, dice mucho de ellos, felicidades :)
ResponderEliminarGracias, Luisa
ResponderEliminarFelicidades por tu estupendo padre.
ResponderEliminarMe emociona leerte Rodolfo.
Un abrazo. Cuídate mucho.